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Polémica I: Experimentación Animal.

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Es un clásico, es la foto que siempre se encuentra en cualquier texto con argumentos a favor sobre la experimentación animal. En contra muchísimas más y bastante más desagradables. Lo importante es interpretarlas correctamente.

Rara es la persona que trabaja en BioMedicina y que no experimenta directa o indirectamente con animales. Y es que la legislación es tajante, salvo en algunas enfermedades crónicas y bajo permiso del paciente, todo compuesto que se administre ha de pasar resultados favorables en, al menos, dos modelos animales. Esto significa que no se puede sacar un medicamento que no se haya testado en animales.

A dicha realidad me tuve que acostumbrar cuando llegué a mi laboratorio.

Estudié bioquímica para trabajar en biomedicina, con el empeño de desarrollar fármacos o vacunas para enfermedades prevalentes, y si podía ser enfocado al tercer mundo mejor que mejor. Actualmente es lo que hago, así que puedo decir que trabajo justo en lo que quiero. Lo peor de todo para mí era tener que experimentar con animales. Aún no he conocido a ningún investigador que lo haga por gusto. Es algo a lo que te acostumbras, pero siempre es un mal trago.

Empezar a trabajar con animales es complicado técnica y éticamente. La técnica se aprende y la ética vigila todo lo que haces, mientras te repites que estas desarrollando algo que librará a millones de personas de sufrimiento y de muerte.

Cuando llega ese momento te das cuenta de que valoras una vida de tu especie más que la de otras, aunque lo hagas cotidianamente. Y no es justo, pero lo haces. Como muchísimas cosas más.

Matar a un animal para comértelo y no morir tiene la misma justificación que matarlo para curarte y sobrevivir (ojo hablo de sobrevivir, de fármacos y de vacunas, no de ponernos guapos y guapas).

Pero hasta ahora sólo he hablado de justificar vida por vida, no he hablado de sufrimiento.

El sufrimiento animal no tiene justificación. Y de nuevo, la legislación que vigila la experimentación animal es tajante, y no se aceptan procedimientos que puedan inducir sufrimiento o estrés a los animales.

La sociedad tiene un concepto de la experimentación animal manipulado. Casi todas las fotos que se muestran son de investigación en COSMÉTICA, rama a la que (según el nuevo real decreto) no se le van a aceptar casi ningún procedimiento en animales. Yo no he visto ni de cerca burradas como las que se ven en los carteles. Porque además, si lo veo, lo denuncio.

Desde la entrada del nuevo real decreto, la experimentación animal está muy bien controlada. Cualquier grupo de investigación que quiera realizar un experimento con animales, ha de escribir un protocolo detallado. En dicho protocolo se pone TODO y absolutamente TODO lo que concierne a dicho experimento. Número de animales, sexo, especie, fin que se busca, prácticas que se van a realizar, número de días que dura el experimento, detalle de todo compuesto que se les vaya a introducir…

Dicho protocolo va al Comité Ético de Experimentación Animal del centro de investigación (todos los centros están obligados a tener uno). Si lo aprueban, va al comité ético central del C.S.I.C (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) Y ahí, si lo aceptan a trámite, ya tienes el permiso para hacer lo que hayas pedido.

Los comités éticos se rigen por la regla de las tres R : Reemplazo, Reducción y Refinamiento). Reemplazo de los animales por experimentos «in vitro» o modelización «in silico«,Reducción hasta el número mínimo de animales que permita resultados estadísticamente significativos y Refinamiento de las técnicas para no inducir dolor ni estrés.

Es decir, si se puede hacer algo similar con un modelo no se acepta el protocolo. Si pones más animales de los necesarios no te dejan pedirlos y si observan que tenías intención de realizar alguna técnica que pueda producir sufrimiento o estrés te obligan (y enseñan si hace falta) a realizar otra que no cause dichos transtornos en el animal.

Son muy raros los experimentos que conlleven sufrimiento y se aprueben. Solamente algunos, y bajo autorización única para cosas muy concretas se permiten.

Antiguamente todo esto no existía, no se tenía un control tan detallado sobre lo que sucedía en un animalario, pero como podéis ver ahora la realidad es bien distinta. Se usan números mínimos de animales, únicamente los necesarios. Se les realizan procedimientos controlados, anestesiando a los animales, y se les trata con analgésicos si el procedimiento les puede traer molestias posteriores. Se les eutanasia de forma instantánea, sin sufrimiento.

Todo para que algo que es OBLIGADO se haga de la mejor forma posible.

NOTA: Me gustaría que quien escribiera en los comentarios llamándonos asesinos, se parara a pensar un poquito como es su forma de vida. Si se toma una aspirina cuando tiene dolor de cabeza, si se ha vacunado, si ha sido operado alguna vez… ¿Os dejaríais operar por un médico que nunca ha realizado una operación antes? Porque si no hubiera modelos animales, algún humano sería la primera cabeza de turco para un cirujano novato. ¿Probarías medicamentos para ver si funcionan para curar a tu especie?¿Serías tan altruista? ¿Te jugarías tu propia vida?

Sobre el autor

Lucas Sánchez

comentarios

  • Muy buen artículo, Lluc, la verdad es que según lo has descrito todo, el que venga aquí a llamaros asesinos no va a demostrar tener dos dedos de frente.. Yo estoy un poco acojonaílla porque voy a empezar a trabajar con ratones en breve, y nunca lo he hecho, pero supongo que es como todo, cuestión de práctica!
    que siga la polémica en sonicando! 😉

  • Muchas Gracias Maduixa¡¡ Una verdadera alegría verte comentando de nuevo por aquí 😉
    Tranquila que como digo en el artículo, a la técnica se le coge el punto, como a todo ¡¡

    Saludos ¡¡

  • Plasplasplas. Lo has dejado claro,diáfano, cristalino. Se puede decir más alto, pero no más claro. Recuerdo que hace tiempo me vinieron a dar la murga a mí con ese tema y me puse a buscar las leyes que había al respecto, para tener argumentos con los que rebatir esas opiniones. La verdad: se te cae el pelo con cualquier patinazo que des y no me creo que en ningún laboratorio se hagan experimentos sin sentido, con el dinero que cuestan, ni que se la jueguen de esa manera.

  • Muy bueno!! Es algo absolutamente necesario y que nadie hace por gusto; joder yo no sé que se piensan… Además como dices está muy regulado… Yo he tenido más de una conversación ya sobre el tema. Es una de las cosas que va unida a estudiar lo que estudio.
    A la gente le gusta demasiado quejarse y pocas veces se paran a pensar antes de hacerlo.

  • Muy buen artículo, comparto tu tesis. Yo incluso voy un poco más allá, a pesar de que sé que me va a caer más de un palo. Me encantan los animales, fue uno de los motivos por los que estudié biología, pero no puedo entender el gasto salvaje que se hace en las mascotas, con sus tiendas de moda, peluquerías «fashion» y clínicas mejor equipadas que muchos ambulatorios de barrio. Ya sé que cada uno hace lo que quiere con su dinero,pero mientras haya persona sufriendo miserias seguiré sin entender eso trato reverencial (siendo más políticamente incorrecto lo llamaría preferencial) hacia los animales de compañía.

    Saludos

  • Gracias a todos, la verdad por ahora poca gresca se ha armado, así que supongo que habrá quedado cristalino, como dice sophie 😉

    Gracias también a quien la haya meneado…

  • Pues yo vengo a armarla.

    Primero felicitarte por el artículo, la redacción es perfecta, las ideas claras y concisas y dejando muy claro como se trata el tema en general.

    Ahí está el problema, en general. Estoy haciendo estudios de doctorado dentro de la biología en una universidad española. Y un par de veces he tenido que trabajar con algún animal, para ayudar a un compañero de laboratorio que necesitaba ayuda, síntesis de anticuerpos para quien sepa de lo que hablo. La teoría es muy bonita, la burocracia se cumple, sin los papeles pertinentes no puedes comprar animales, OK, al principio todo muy bien, a nadie le gusta el tema pero no te queda otro remedio para progresar en tu investigación así que te resignas y allá vamos. Cuando te encuentras con las instalaciones, el mantenimiento de los animales, las actitudes, etc. se te acaba cayendo todo al suelo. El encargado del animalario me lo encontré más veces en la cafetería con alguna cerveza que en su trabajo, (ah espera, es que en su trabajo no lo llegué a ver). Allí no hay nadie para ayudarte, el cuidado de los animales es de vez en cuando limpiarles la jaula (he visto conejos con más jaula ocupada por mierda que espacio libre, aunque no los nuestros, por suerte) y llenar a porrillo el caharro de comida y agua para no tener que hacerlo a menudo. La limpieza de la instalación en general deja mucho que desear, ya se que la ventilación no puede ser directa, pero la acumulación de olores es mareante os lo juro.

    Y no os cuento nada del momento en que tienes que sangrar al bicho. En prácticas durante la carrera hice básicamente lo mismo, así que allí fuimos, hablamos con la segunda persona al cargo de la instalación, la única ayuda que nos pudo dispensar (y doy fe de que la señora tenía toda la buena intención y ponía de su parte) es decirnos dónde teníamos que dejar el cadáver, de anestesias nos tuvimos que buscar la vida. Éste fue el mayor fallo nuestro, quien estaba al cargo del tema, el interesado en el anticuerpo decidió que con éter sería suficiente, resultó que la anestesia no fue correcta y el resultado fue muerte prematura, con lo que obtuvimos fue hablando en plata una puta mierda. No sigo por que aquí le entró el nerviosismo por perder el tiempo y esfuerzo invertido al chico en cuestión y hizo algo de casquería para mí innecesaria, sobre todo visto el resultado. Despues de eso cuando hubo que repetir la experiencia con los conejos sólo le acompañé a chutar proteína y le dejé bien claro que para sangrar se buscase la vida por otro lado.

    La ley es muy bonita, está todo superclaro y con ella no debería haber problema, pero no hay nadie que vele por su cumplimiento de forma veraz, nadie vino a ver cómo se desarrollaba de verdad el tema. Esto en el resto de Europa y EEUU no es así ni de coña, hay inspectores, todo se lleva supercontrolado. Si hubiese una inspección como dios manda ya se preocuparían las instituciones correspondientes de que en el animalario que tuve la desgracia de conocer hubiese técnicos de verdad ( y no una bedel que era lo único que me encontré allí), que hubiese información, protocolos comunes etc. allí mismo para asegurar que todo fuese correcto.

  • Ninguen, no creo que tu mensaje sea para armarla. Todo lo contrario, denuncias algo que no se debe permitir. En los centros españoles que yo he tenido la suerte de trabajar esto no es así ni de casualidad. Los animalarios están limpios (hay que evitar las epidemias, que es de lo peor que puede ocurrirle a una instalación de este tipo), el personal trabaja y las inspecciones son periódicas. Lo que ocurre en tu centro es algo que se debe de transmitir a instancias superiores, y si no responden se debe de acudir a los comités de bioética. Quizás haya centros que no se merezcan tener animalario.
    Saludos

  • Manuel, me has quitado las palabras de la boca…En mi centro todo está impecable y no puede entrar nadie que no esté formado (ahora mismo ha de tener la Categoría B ).

    Tenemos zonas delimitadas para cada tipo de investigación y te aseguro que las condiciones higiénicas son realmente buenas.

    Además nuestro centro tiene técnicos que (cobrando obviamente) hacen ciertos servicios para el centro, como inocular animales, sangrados etc… para las personas que no tienen formación.

    Es lamentable lo que comentas y yo creo que lo deberías transmitir a instancias superiores, como dice manuel.

    Un saludo

  • Creedme que mi jefe está harto de quejarse tanto dentro de la institución como a los políticos responsables de la comunidad, una y mil veces. Pero hasta ahora las quejas no han surtido efecto. Se de algún otro departamento que utiliza animales frecuentemente y han montado sus propios animalarios, estarán algo faltos de dinero pero por lo menos tienen algún técnico especializado y las condiciones son otras, pero lo del general es absolutamente vergonzoso

  • Me ha gustado el artículo, solo observaría una cosa. Lo que dices es válido para determinado sector dentro de la investigación, para determinado tipo de proyectos, pero en mi opinión no es igual de válido para todo el conjunto de la investigación. Yo he trabajado en un centro del CSIC, a cargo del animalario, en patología animal, y lo que a mí me parece es que no siempre los proyectos que se aprueban son realmente necesarios y urgentes. Mantengo una línea de pensamiento respecto de la experimentación animal similar a la expuesta en esta entrada, pero a mi juicio la triste realidad es que muchas veces se solicitan y se aprueban proyectos de investigación que no digo yo que no tengan su interés, pero que pienso que hay otros más urgentes que deberían priorizarse. Luego, algunos proyectos que se piden y se conceden solo sirven para justificar la plaza del investigador de turno que luego se rasca las bolas lo que no está escrito, pero si encima hay sacrificios animales de por medio, pues peor, porque algunas veces se sacrifican para nada. Yo eso lo he visto.

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Lucas Sánchez (1983)

Nací en Valencia y estudié Bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid. Investigué durante casi 10 años en el Centro Nacional de Biotecnología en el diseño de vacunas para enfermedades prevalentes en el tercer mundo. Durante todos aquellos años tonteé todo lo que pude con el periodismo y la divulgación científica, escribiendo para Público, Materia, Naukas y más recientemente para El País y Radio Nacional de España. Finalmente decidí montar mi propia agencia de comunicación científica: Scienseed.

Fuera del ámbito científico fui guitarrista de los Leftover Lights, banda con la que edité dos discos de estudio “Turning the lights on” (2012) y “Universe” (2014). He escrito una novela que se llama “Impostores” (2012) y, desde entonces, siempre está a puntito de salir la segunda.