Las Vacunas del Futuro

(Como avisé la entrada de hoy es especial, ya que será la primera que podrá leerse también en el Museo de la Ciencia, donde me estreno como colaborador…)

Algo ocurría a las recolectoras de leche infectadas por la viruela vacuna, que les libraba de padecer la letal viruela humana. Esta simple observación llevó al médico rural Edward Jenner a establecer los primeros experimentos vacunales en 1796, cuando una ola de viruela asolaba Europa.

Imagen Extraída de debiogeo.blogspot.com

Tomó viruela de la granjera Sarah Nelmes (cuya infección era de origen vacuno) y la introdujo en el pequeño James Phipps de tan sólo 8 años. Como era de esperar, el pequeño mostró síntomas propios de la infección por la viruela vacuna. Lo sorprendente estaba por llegar, cuando, una vez recuperado de la enfermedad, el médico inglés le inyectó muestras infectadas de viruela humana, sin observar síntoma alguno.

Aunque hoy día se considere a Jenner el padre de las vacunas, las primeras evidencias escritas de prácticas de vacunación datan del siglo XI en China. Dichas prácticas cosistían en sacar pus de las heridas de viruela de enfermos e introducirlo en individuos sanos.

El mismo protocolo fue introducido en Gran Bretaña por Lady Mary Wortley Montagu, y en el siglo XIII la “variolización” se extendió a toda Europa. Los problemas higiénicos de la época unidos al riesgo que acompaña al protocolo, hicieron que tras grandes fracasos, se fuera abandonando la práctica.

Tras el éxito de Jenner la carrera por conseguir la profilaxis de numerosas enfermedades ha sido impresionante. Para múltiples enfermedades se adoptaron protocolos similares, o se buscaron otros más seguros.

Así, las vacunas vivas (con bajas dosis de patógenos vivos) dieron paso a las vacunas con parásitos atenuados (cuya capacidad de causar patología está muy reducida o es nula) o directamente muertos, para aumentar su seguridad, manteniendo los resultados de protección.

Para algunas enfermedades este tipo de vacunas sencillas era suficiente y gracias a ello hoy en día contamos con varias vacunas que ya llevan varios años con nosotros.

¿Pero qué ocurre con las enfermedades en las que inocular el parásito vivo, atenuado o muerto no es suficiente? ¿Cuales son las estrategias que se siguen actualmente?

Tras los fracasos en los protocolos básicos, se empezó a hilar un poco más fino. Y es que de lo que se trata es de “enseñarle” al sistema inmunológico frente a que tiene que combatir, para que esté preparado. Y para ello, muchas veces, un patógeno entero es demasiada información.

Empezó la carrera por buscar antígenos (subunidades del patógeno que despiertan la atención del sistema inmune) para dirigir frente a ellos una respuesta bien definida, para que quede recuerdo durante mucho tiempo de dicho antígeno.

Prácticamente la totalidad de los antígenos son proteínas. Puesto que aislarlas de los patógenos no da buenos rendimientos, lo mejor es, gracias a la tecnología del ADN recombinante, obtener el gen que produce la proteína y producirla en grandes cantidades en bacterias o levaduras.

Algunas barreras se salvaron gracias a esta tecnología, y ya hay vacunas de este tipo en el mercado, como la reciente vacuna para luchar contra el cáncer de útero, Gardasil.

En ocasiones las proteínas por si solas no son suficientemente inmunogénicas, por lo que se les acompaña de compuestos que ayudan a redirigir o aumentar la respuesta inmunológica llamados adyuvantes. Existen numerosos tipos de adyuvantes y la elección radica en la respuesta inmunológica concreta que se pretende estimular.

El problema de las proteínas es que son muy suyas, su estabilidad puede ser limitada y muchas veces las bacterias y las levaduras no daban resultados satisfactorios. Entonces se pensó en dar otro paso adelante, y meter directamente el gen que produce la proteína en grandes cantidades, y dejar que las células de nuestro propio organismo produzcan el antígeno.

Llegó el turno de las vacunas de ADN.

Las bacterias tienen un tipo de ADN circular muy pequeño y estable, denominado plásmido que se ha convertido en la estrella de la ingeniería genética, y que de normal es usado por las bacterias para acumular genes destinados a resistir antibióticos, entre otras cosas.

Imagen Extraída de Wikipedia

Quitando todos esos genes y poniendo nuestro gen de interés mediante ingeniería genética, tenemos “un anillo” con la información necesaria para que, una vez introducido en nuestras células, se produzca el antígeno deseado.

Al ser ADN bacteriano, no necesitamos usar adjuvantes (en la mayoría de los casos), ya que el sistema inmune lo detecta como extraño (al fin y al cabo es parte de una bacteria) y se ve estimulado por su propia naturaleza. Además es barato de producir, y altamente estable.

Actualmente las vacunas de ADN inundan los ensayos clínicos de las vacunas del futuro, las que hoy en día protagonizan las publicaciones científicas específicas, y con las que contamos para inducir profilaxis en múltiples enfermedades.

Pero también podemos introducir los genes de los antígenos en virus atenuados, que entran en nuestras células de forma controlada e introduzcen y expresan los genes de los antígenos en nuestro interior, sin producir ninguna patología. Actualmente los virus más utilizados son el virus vaccinia (además de otros poxvirus), y adenovirus.

La secuenciación de los genomas de múltiples patógenos, y la cada vez más desarrollada ingeniería genética nos van dotando de estas nuevas herramientas para intentar conseguir algo tan complicado como la profilaxis. Como siempre, constantemente salen cosas nuevas, porque cada vez podemos hacer las cosas a un nivel de detalle mayor. Por eso al principio se inoculaba el bicho vivo, luego muerto, luego pedacitos, luego los genes que producían los pedacitos…

Así que si en poco tiempo véis que las vacunas de ADN, o las basadas en virus inundan las noticias de biomedicina, ya estábais avisados de antemano. Y los investigadores estaremos ya metidos en algo más pequeñito, porque habrá enfermedades que tampoco se consigan curar con lo que hoy en día sabemos, y por supuesto, no vamos a tirar la toalla.

Share

This entry was posted in Ciencia and tagged , , . Bookmark the permalink.

12 Responses to Las Vacunas del Futuro

  1. Maduixa says:

    Enhorabuena Lucas, por el artículo y por tu entrada en el Museo…

  2. Elena says:

    ¿1976?, me parece que se te ha colado un 9.

  3. sonicando says:

    Muchas gracias Maduixa, por las dos cosas ¡¡

    Ah y muchas gracias Elena, un patinazo de teclado y mezclé el 7 y el 9… 😉

  4. MaKö says:

    No sabía donde comentarte así que lo haré aquí que tienes menos comentarios xD

    Que bien explicado todo! y enhorabuena por esa colaboración!!!!

    Lo que no me ha quedado muy claro es si en las vacunas ADN, el ADN bacteriano es el antígeno o se introduce en nuestras células que ya sintentizan la proteína antígeno. Más que nada me ha despistado esta frase:
    “Al ser ADN bacteriano, no necesitamos usar adjuvantes (en la mayoría de los casos), ya que el sistema inmune lo detecta como extraño (al fin y al cabo es parte de una bacteria) y se ve estimulado por su propia naturaleza”

    Me parece un tema muy interesante! 🙂

  5. sonicando says:

    El ADN bacteriano no es el antígeno, es al que se le corta y pega el gen del antígeno. Una vez entre en la célula la maquinaria celular expresará el gen y se producirá el antígeno.

    Lo que ocurre es que además de ser el portador del antígeno, el ADN bacteriano es por sí mismo antigénico, así que llama la atención del sistema inmune por partida doble, por el antígeno que lleva y por ser extraño per se.

    Me alegro de que haya gustao la entrada y de que mi trabajo parezca interesante 😉

  6. MaKö says:

    Vaaaale vale! entendido!

    gracias! 🙂

  7. astrid parejo says:

    Muy buena su explicación se ha combertido en mi idolo muchas gracias. voy a sacar un 10.

  8. sonicando says:

    Ya me contarás que tal la nota al final ¡¡
    Un Saludo¡¡

  9. Cindy says:

    This is a neat surymma. Thanks for sharing!

  10. This is awesome news, the new tracks look epic, especially the Golden Axe one,and I’ve never played any of the Shinobi games but I love ninjas so Joe Musashi is also a plus in my book.Can’t frigin wait for this game!!!Also, dat Vyse CG.

  11. http://www./ says:

    The chair is amazing – and a 'hallway' chair, how lovely! Super excellent that you're going to Houston, lucky you! Your malaise over September will soon pass when you see how your quilt production goes through the roof with 2 kids in full time school (mine never did, but you do seem to accomplish a lot already, so I'm just guessing….).

  12. http://www./ says:

    dit :“Mais comment t’atteindre Onde sensuelleToi qui me donnes des ailes?”l’onde sensuelle est sur les trottoirs, sans les volutes bleues on est bien malheureux. C’est pas pour rien que Dieu est un fumeur.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *