Contra las adicciones, ¡Vacúnate!

El título de esta entrada podría ser un cartel futuro, presente en un ambulatorio cualquiera. Igualito a los que inundan nuestros centros de salud cuando comienza la campaña de la gripe. Un cartel por el que muchas personas están luchando, para que cuanto antes existan vacunas para luchar contra ciertas adicciones.

Y el astuto lector se preguntará ¿qué tendrá que ver la profilaxis con drogas?¿que puede hacer una aproximación vacunal para frenar una adicción? ¿sonicando se ha vuelto loco y ha empezado a mezclar la velocidad con el tocino?

Os pido un voto de confianza, que lo bueno, no ha hecho más que empezar…

Sabemos que cuando un agente extraño penetra en nuestro organismo, es suceptible de que el sistema inmune lo detecte y lo elimine. Pero la mayoría de las drogas son demasiado pequeñas para ser reconocidas y pasan desapercibidas. Además, llegan en muy poco tiempo a los receptores neuronales que eficientemente desbaratan. Pero como siempre, alguien se empeñó en diseñar estrategias que solventaran los problemas. Alguien quería una vacuna y puso todo lo que pudo sobre la mesa, para intentar lograrlo.

En Little Rock, en la University of Arkansas for Medical Sciences, Michael Owens está intentando cambiar la terapia frente adicciones, luchando por el desarrollo de una vacuna frente a la metaanfetamina. Una vacuna que haga que en un futuro se pueda “enseñar” al sistema inmune a luchar frente a las drogas, bloqueándolas, de forma que tras consumir una dosis de una determinada droga, no sintamos NADA.

Michael Owens recibiendo una condecoración.

Sería una vacuna frente al SUBIDÓN, una vacuna que haría que drogarse fuera un acto completamente inútil.

Aunque la estrategia sea noticia esta semana, la idea de usar el sistema inmune para combatir la adicción a ciertas drogas no es nueva. En 1974 en la University of Chicago se consiguió que macacos inmunizados con un compuesto similar a la morfina, disminuyeran el interés de auto-administrarse heroína (1) y el mismo Owens, en 1985, siguió una aproximaciónque le permitió generar anticuerpos que bloqueaban el PCP en cabras (2).

Aun así, se pueden contar con los dedos de las manos las vacunas contra adicciones que están en desarrollo y por supuesto, casi todos los ensayos aún permanecen en modelos animales (salvo un par de ellas, contra la nicotina y cocaína en humanos)

La nicotina es la diana de múltiples farmacéuticas. Novartis ya desarrolla su vacuna, aunque por ahora Nic Vax de Nabi Biopharmaceuticals sólo ha conseguido un 30% de efectividad ( referida a conseguir un número de anticuerpos que produjeran una disminución en el hábito de los enfermos).

Y es que si en las vacunas corrientes luchamos contra una variación enorme entre los sistemas inmunológicos de los distintos pacientes, en este tipo de vacunas tendríamos que añadir la variación psicológica entre pacientes.

Celtic Pharma también tiene dos candidatos, TA-NIC (frente a la nicotina) y TA-CD (frente a la cocaína). La segunda ya ha conseguido anticuerpos suficientes (durante 13 semanas) como para que un consumidor no note nada tras reincidir en su hábito.

Pero todavía no hemos entrado en detalle, ¿como conseguimos producir anticuerpos frente a moléculas pequeñas? La respuesta rápida: Uniéndolas a cosas grandes.

El grupo de Michael Owens empezó con una proteína enorme presente en la sangre de vaca, a la que unieron múltiples moléculas de metanfetamina, usando para pegarlas cadenas de 6 átomos de carbono. Así, generaron un antígeno monstruosamente grande que lo tiene difícil para pasar desapercibido al entrar en nuestro organismo.

Ahora sólo queda que un macrófago detecte la proteína, la fagocite y la presente a los linfocitos. De entre todos los pedazos a los que reducirá a la proteína antes de presentarla, algunos fragmentos serán poco más grandes que la metanfetamina, generándose anticuerpos frente a dicha molécula. Parte de dichos linfocitos se quedarán como linfocitos B de memoria y permanecerán alerta frente a la droga durante mucho tiempo en el organismo.

El gran trabajo desarrollado por Owens es el diseño fino de lo que acabo de contar, cómo optimizar todo el procedimiento para conseguir el mayor número de anticuerpos (lo que se llama título de anticuerpos) y la mayor memoria posible.

Otra estrategia que han probado es desarrollar anticuerpos monoclonales específicos frente a la metanfetamina, purificarlos e inocularlos a pacientes. Pero claro, necesitaríamos casi la misma dosis de anticuerpo que de droga (igual menos) y los pacientes podrían incrementar la dosis tras el bloqueo para sentir lo mismo (aunque Paul Pentel, investigador del proyecto NicVax de la University of Minnesota dice que en modelos animales estas “compensaciones de dosis” no se observan)

Aun así, una dosis de droga puede ser de gramos, y sintetizar tal cantidad de anticuerpos sería carísimo, para una única dosis.

Como véis no se me había ido la olla, y una vez más vemos estrategias inteligentes en el mundo de la biología molecular, con el objetivo de desarrollar soluciones para nuestros grandes males. Ahora quedan muchas cuestiones éticas en el aire y es que si se consigue el objetivo que hoy nos ocupa, muchas personas podrían optar por vacunar a sus hijos, o el estado podría tomar la opción de legislar la vacunación contra las drogas como una solución. El debate está abierto.

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6 Responses to Contra las adicciones, ¡Vacúnate!

  1. Sophie says:

    Buena entrada, Sonicando, muy buena 🙂
    A primera vista parece una idea estupenda, a mí no me plantea dilemas éticos, pero pienso que quizá sería mejor incidir en la educación, en aprender que casi todo, en dosis adecuadas, es estupendo, el exceso no lo es, y que hay sustancias dañiñas. ¿O vamos a poner múltiples vacunas para proteger de todo tipo de adicciones? No sólo se es adicto al tabaco o a la coca, por ejemplo, también existe la adicción al café, a determinadas pastillas, al sexo, a la Nocilla, a las emociones fuertes, al alcohol, etecé.

  2. Maduixa says:

    Estoy de acuerdo con Sophie, está muy bien todo esto de que se pueda combatir una adicción de una forma segura y eficaz mediante anticuerpos, pero creo que esto sólo se debería utilizar como última opción, cuando no funcione ningún método de desintoxicación. Me daría miedo que esto se anunciara como la panacea porque me da la impresión de que la gente se lo tomaría en plan “Voy a hacer/consumir lo que me dé la gana porque total, luego me quitan la adicción con un pinchacito y me quedo nuevo”… Sobre todo, lo crucial es no llegar a este punto porque se ha enseñado a ser responsable con este tipo de drogas, porque la educación ha sido efectiva y el individuo es consciente en todo momento de lo que hace…

    Sonicando, enhorabuena por el artículo 🙂

  3. sonicando says:

    Gracias Sophie, me apetecía escribir la entrada, ya que la noticia es bastante buena.
    Opino EXACTAMENTE lo mismo que tú.

    Muchísimas gracias Maduixa, también comparto tus miedos, que exista un antídoto no significa que haya carta blanca para jugar con venenos …

    Saludos 😉

  4. Irae says:

    Nunca había pensado que algo así podría ser posible, pero tiene sentido. Aunque, como dice Maduixa, debería usarse con sentido común y seguir apoyando el pilar fundamental, que es la educación, para evitar este tipo de problemas.

    Echaba de menos un artículo así, soni, enhorabuena, me ha gustado mucho 😉

  5. sonicando says:

    Gracias ¡¡ Ahora con el veranito caerán varios así, es lo que tiene un fin de semana libre… 😉

  6. That sounds good however i’m just still not so sure that I favor it. Anyway will look even more into it and choose personally! 🙂

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