Superhéroes de la Ciencia #4: Snakemen

[En Superhéroes de la ciencia nos vamos a dedicar a la caza, captura y examen científico minucioso de personas con superpoderes. De personas extraordinarias con poderes extraordinarios. Porque un gran poder conlleva una gran responsabilidad; pero seguro que tiene una mutación detrás…y vamos a encontrarla.]

Hasta la fecha en superhéroes de la ciencia hemos hablado de superhéroes mutantes. Personas que nacían ya especiales y cuyos superpoderes venían de serie encerraditos en su genoma. Pero en el mundo de la ciencia ficción no siempre ha sido así. No todos los superhéroes tienen el don de nacer especiales como Supermán; los hay como Spiderman, que adquieren sus superpoderes por la picadura de una araña.

Pero no es de picaduras de araña de lo que vamos a hablar hoy…sino de mordeduras de serpiente. Y de su veneno. Mucho veneno.

El primer protagonista el día de hoy se llama William Haast y era de los pocos seres humanos cuyo superpoder consistía en ser resistente a la mordedura de las serpientes. Y no le vino de serie. William Haast se hizo resistente al veneno de serpientes mortales debido a que, durante su larga vida Haast llegó a administrarse veneno de 32 especies de serpientes, a sí mismo, de forma voluntaria. Gracias a esta práctica sobrevivió a las más de 170 mordeduras letales de serpientes que acumuló durante su vida.

Pero, ¿cómo es posible que te muerdan tantas serpientes?

Las primeras dos serpientes que mordieron a Haast fueron de pequeño, con 12 y 13 años. Tras sobrevivir a las picaduras no solo no les cogió fobia, sino que se obsesionó con ellas hasta el punto de querer tener serpientes de todas las especies. Y durante toda su vida –cosa que le costó hasta el divorcio con su primera mujer- llego a coleccionar tantas que abrió un zoo de serpientes, el Serpentarium de Punta Gorda en Florida, Estados Unidos.

Desde los años 20 y 30 se luchó activamente por conseguir antídotos para la mayoría de las serpientes venenosas. ¿En qué consisten los antídotos? Los antídotos son ni más ni menos, que suero extraído de la sangre de animales a los que se les ha inoculado el veneno de las serpientes. El veneno está compuesto de proteínas que son extrañas para el animal al que se le inocula, y por ello, produce una respuesta inmunológica frente a dichas proteínas, sobre todo anticuerpos. Estos anticuerpos son capaces de unirse a las proteínas del veneno, impidiendo que hagan su efecto.

Si las dosis son suficientemente bajas la respuesta inmune controlará la “infección”, en caso contrario el animal morirá en minutos. Básicamente lo que se hace es vacunar frente al veneno, salvo que en este caso la vacuna es altamente peligrosa. De hecho hay varias vacunas que no buscan protegerte frente a microorganismos enteros, sino frente a los toxoides que producen, como es el caso del tétanos o la difteria.

Pero…¿cómo las serpientes pueden morderse y no morir por ello?. Lo típico de te-muerdes-la-lengua-y-te-envenenas. ¿Por qué no es posible?  

Las neurotoxinas de las serpientes se unen a receptores en los músculos y provocan la parálisis de los animales a los que muerden. Pues bien, las serpientes tienen exactamente los mismos receptores de neurotransmisores a los que se unen las neurotoxinas…pero modificados. Tienen algunas mutaciones en ellos que hacen que los neurotransmisores sigan funcionando, pero que no se pueda unir el veneno.

Siguiendo con los antídotos…alguien tenía que ordeñar a las serpientes para extraerles el veneno. Y a eso se dedicaba Bill Haast. Su Serpentarium fue el sitio de referencia donde se extraía veneno para los laboratorios de investigación en antídotos. Para eso había que jugársela, cogerlas vivas de la cabeza y hacer que mordieran un vaso con una membranita. En ese intento muchos murieron.

Pero Haast fue incluso un paso más allá. Pensaba que los venenos de las serpientes, además de proteger e inmunizar frente a futuras picaduras, tenían otras aplicaciones biomédicas. De hecho estaba convencido de que el veneno de serpiente podría utilizarse como cura para el tratamiento de enfermedades como la polio.

A pesar de que realizó numerosos ensayos en millares de personas junto con médicos de Miami, en 1980 la FDA (Food and Drug Administration) prohibió la utilización del veneno de cobra como opción terapéutica para humanos debido a deficiencias en su obtención.

Pero como decíamos William Haast no es el único superhéroe resistente al veneno de las serpientes. Uno de los casos más famosos es el de Tim Friede, que decidió, ya que no había antisuero para la Mamba negra, pincharse veneno de los 4 tipos de mambas y de 4 tipos de cobras, llegando en varias ocasiones a entrar en shock por ello.

Harold Mierkey fue con Haast de los más famosos puesto que dicen que era prácticamente inmune a todos los venenos de serpiente. Entre que se administraba veneno de todo lo que pillaba y que el veneno de varias serpientes tiene componentes comunes y ser inmune a una especie, a veces te protege frente a otras especies emparentadas…

El más joven de los concidos como Immunizers es Steve Ludwin, que ha protagonizado un documental denominado “The Man Who Inyects Venom” en los que además de enseñar heridas de guerra presume de su aspecto juvenil, y de no haber sufrido enfermedades en los 20 años que lleva inyectándose veneno, exactamente los mismos beneficios que decía tener Haast que vivió hasta los 100 años y nunca tuvo un resfriado.

Pero siempre intentamos que nuestro superhéroes sean lo más superhéroes posibles, y con ello, que salven vidas. ¿Ha podido salvar William Haast o cualquiera del selecto club de los “Inmunizers” la vida de otra persona que no sea la suya misma? La respuesta es que sí. De hecho están hasta contadas: Bill Haast ha salvado la vida de 21 personas que sufrieron mordeduras de serpientes para las que no había antídoto a mano, tratándolas directamente con suero extraído de la sangre de Haast.

Y antes de acabar, sepan que estas prácticas son sumamente peligrosas, que más de uno de estos superhéroes ha estado apuntito de morir en el acto –de superhéroes está lleno el cementerio- así que, como suele decirse: no intenten hacer esto en sus casas.

http://www.youtube.com/watch?v=4WvnjCkLbvY ]

Recursos:

Un documental de los 50 que habla de Bill Haast y la polio.

http://www.youtube.com/watch?v=MWBtgxbtj1M

Aquí un documental de Steve Ludwin:

http://www.youtube.com/watch?v=8q_m-rDUNw0

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3 Responses to Superhéroes de la Ciencia #4: Snakemen

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  2. nosinmitursiops says:

    nananananananananaaaa snakemaaaaan xD

  3. Genial exposición de un tema que algunos pueden considerar descabellado. Por otro lado, existen herramientas que perpetúan las buenas acciones en los hombres con superpoderes, ¡un súper coche! 😉

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