Vela, Precarios y Duarte

La semana pasada nuestra Secretaria de Ciencia, Carmen Vela, publicaba en Nature –la revista que ha dedicado casi una decena de editoriales a los recortes en ciencia- una columna justificándose de lo recortado que levantó muchas ampollas en la comunidad científica. Su “Turn Spain´s budget crisis into an opportunity” en seguida se convirtió en “en España sobran investigadores” y claro, en los tiempos tan complicados que corren para la investigación española, algo así no pasa desapercibido.

De todas formas quiero pensar, como pensaba en época de Garmendia, que dos investigadoras de su prestigio que aterrizan en el mundo de la política no quieren nada que no sea mantener el sistema científico español lo más alto posible en tiempos de crisis. Jugar con los pocos recursos que nos quedan. Porque en este país hay grandes investigadores que compiten a nivel internacional con pocos recursos.

El problema es que el discurso de Vela, como el de Garmendia en su momento, me parece demasiado torpe. Da lugar a dobles interpretaciones e intenta justificar y envolver de falso optimismo una situación que cada vez es más deplorable. En la carta de Vela hay una crítica implícita a los investigadores que se quejan de los recortes y ciertamente hay un en-España-sobran-investigadores demasiado generalista. Hay un en-España-no-puede-haber-crítica-porque-los-catetos-españoles-solo-conocían-a-Einstein* que no viene a cuento. Si Vela quiere ganarse el respeto de su partido con un discurso mal ejecutado, es normal que pierda el respeto de muchos los investigadores. Ahí tiene que elegir la secretaria.

Dentro de la crítica que recibió la carta de Vela, la Federación de Jóvenes Investigadores escribió una carta abierta a la secretaria, haciendo muchas preguntas como: “si debilitan ustedes la fortaleza de los grupos de investigación, reduciendo sus recursos, humanos y materiales, ¿cómo van a poder hacer esa ciencia excelente y competitiva a nivel europeo?” Preguntas que ya le hacíamos los investigadores a Garmendia cuando hablaba de recortes y excelencia. Porque el discurso político sigue siendo de hacer recortes y de pedir excelencia. Dos términos que juntos, a muchos, nos cuesta entender.

A última hora del viernes, por si no había bastante, Carlos M. Duarte – Profesor de Investigación en el IMEDEA – escribió una defensa a Vela y sobre todo una crítica a precarios de las de calentón subido, en el recién estrenado Huffington Post.

Cito textualmente:“Estos jóvenes, que se siguen autodenominando precarios, cobran contratos de más de 1.000 € mensuales desde el primer día de su ingreso como estudiantes de doctorado y en su investigación se invierten ingentes cantidades de recursos en equipamiento, material y viajes, que típicamente superan en más de 10 veces la cantidad que reciben como nóminas. Os pido por favor que tengáis el pudor y la decencia de eliminar, para siempre, la palabra Precarios de vuestro vocablo”. Duarte además añadía muchas cifras para criticar a los jóvenes investigadores hablando de su formación, y cuestionando su trabajo y compromiso con afirmaciones como que “dos de cada tres estudiantes de doctorado no llegan a completar y defender sus tesis de doctorado”.

No sé lo que piensa el señor Duarte que debemos cobrar los investigadores predoctorales. Tampoco sé de dónde se ha sacado lo de los 2/3 (sería un placer que pusiera las referencias de sus datos, que costumbre no les debe faltar por su oficio) y tampoco sé qué quería conseguir con una carta en la que pide autocrítica y solo critica a otros desde una posición desigual.

Yo entiendo los recortes porque se están produciendo en otras áreas y la ciencia no es intocable. No por encima de la sanidad o la educación. Está claro que el modelo económico basado en el desarrollo y en el conocimiento es una fórmula de acierto a largo plazo, pero requiere, además de dinero, planificación. Queda mucho para que la inversión en ciencia sea rentable y hay que trabajar en un modelo que lo sea. Y que la parte rentable cubra los gastos de la también indispensable investigación básica. Además, es muy triste abrir los ojos y ver todo el dinero que se malgasta en ciencia. El poco dinero que hay para personal y todo el dinero que hay para todo lo demás, que además muchas veces se gasta porque se tiene que gastar. Porque nos lo dieron y sino se pierde. Además de todo el dinero de congresos y demás gastos de representación que no deberían presupuestarse en tiempos de vacas flacas. Por su puesto que hace falta autocrítica.

El gran problema es que no estamos viviendo tiempos de mejor gestión porque haya menos dinero. Estamos viviendo tiempo de menos dinero. Punto. Y claro, es muy fácil decir lo de luchar con “sangre sudor y lágrimas” cuando se tiene plaza fija. En el campo de la investigación los jóvenes investigadores son los que más van a pagar las consecuencias. Los investigadores senior no van a sufrir un ERE. Aunque haga falta una buena limpieza de laboratorios mal dirigidos y sin publicaciones.

El discurso victimista de los últimos 5 años que con tan buen talante el señor Duarte dice “que no cuela” se ha hecho cada vez más victimista porque la ciencia en España dista mucho de tener un futuro y porque en los últimos 5 años estamos cayendo en picado.

Son tiempos difíciles para la ciencia que exigen a los dirigentes un discurso serio y elaborado y a los científicos crítica y comprensión en medida de lo justos que se hagan los recortes. No es momento de que vuelen los puñales en casa. Si la ciencia española ha conseguido competir con laboratorios de gran financiación internacional ha sido por demostrar que la colaboración es crucial para sacar nuestra ciencia adelante.

Seguiremos criticando los recortes porque son criticables, al menos, mientras se nos recorte lo mismo que deben los clubes de fútbol, por ejemplo. Porque son criticables puesto que la ciencia se va a pique y es necesaria. Porque son criticables y los científicos somos críticos por naturaleza.

Muchos investigadores no nos queremos encerrar en torres de marfil en forma de laboratorios. No nos sentimos ni mucho menos superiores al resto. Queremos ser trabajadores de la ciencia como otros lo son de otros ámbitos. Queremos luchar por trabajar en condiciones dignas como el resto de los españoles. QUEREMOS TRABAJAR. Asi que si queremos que la ciencia en este país siga siendo excelente, o vuelva a ser excelente en algún momento, tiene que notarse.

*Palabras de Vela: “Albert Einstein, one of the few scientists whom people in Spain were able to name in a survey last month, once said that there is a driving force more powerful than steam, electricity and atomic energy: the will.”

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8 Responses to Vela, Precarios y Duarte

  1. Anonimo. says:

    Ante todo muy buen articulo.
    Respecto a los comentarios del Señor Duarte (a mi tambien me han hecho esos comentarios en mi propio laboratorio) creo que los cientificos senior de este pais, olvidan demasiado rapido lo que es ser becario; la gloria se les sube a la cabeza demasiado rapido y se convierten en caciques explotadores, olvidandose enseguida de lo padecido cuando ellos era los explotados. Además, deberían hacer algo de autocrítica y mirar que estan haciendo mal, ya que en muchos casos su gestión de los laboratorios es penosa y con una dejadez de algunas de sus funciones terrible, si hay una mala gestión en la ciencia española (que la hay) no es es culpa de los Precarios, sino de los investigadores fijos que por otra parte dicho sea todo, no cobran mal.

  2. jc says:

    Ya han respondido prolijamente a C. Duarte los lectores del Huff, y no hay mucho mas que agnadir. Esto que voy a decir no deja de ser un “y tu mas” de una “forma de vida inferior”, pero es que molesta leer algunas cosas cuando te has tenido que largar a otro pais a currar y tu CV se valora.
    Lo de la paja en el ojo ajeno se aplica bien al propio autor del articulo, que reclama autocritica a FJI/precarios y en general parece que a todos los investigadores jovenes, sin mencionar los privilegios y la proteccion acritica que da el sistema de investigacion y ensegnanza al profesorado. Miembros de este mantienen auntenticos feudos y contribuyen a perpetuar desde ellos el status quo, a menudo mediante un entramado de relaciones clientelares con ramificaciones en la universidad y las administraciones autonomicas, y fuertemente endogamicas y de “cafe para todos” dentro de los propios centros.
    Entre los elementos que facilitan el enrocamiento de un sector del profesorado estan la falta de mecanismos de inspeccion, rendicion de cuentas y de control de calidad. El reciclaje y la formacion continua no estan a la orden del dia (hay anecdotas hilarantes sobre los conocimientos informaticos de algunos profs). Los mecanismos de control para ciertas practicas no precisamente ejemplarizantes (e.g. preparar a un tribunal para no ser riguroso con un candidato doctoral debil) no se aplican. La revision y el seguimiento de proyectos son procesos opacos y la semejanza de estos con revision por pares es cuando menos discutible.
    Existe un tapon que impide a los jovenes investigadores captar recursos nacionales y estabilizarse, que viene agravado por la grave situacion economica, pero que es un elemento sistemico. Los llamamientos a la colaboracion y a adoptar una actitud positiva y constructiva estan bien, pero quienes estan en posicion de ejercer un mayor impacto y plantear una reforma en profundidad deberian dar ejemplo y como minimo emepzar renunciando a algunos de sus privilegios. De lo contrario tendran que enfrentar el exodo o la rebelion.
    (pido excusas por la falta de tildes)

  3. Muy buena reflexión. Es triste que porque se hayan venido haciendo mal ciertas cosas, que sin duda requerían crítica y reestructuración hace años, ahora parezca que los recortes están más que justificados. Estoy totalmente de acuerdo con la imagen que tú resumes en tu último párrafo, se trata de trabajar y de que haya gente para trabajar: esto es lo que yo he intentado mostrar en un relatillo que justo he publicado hoy mismo, también es una especie de respuesta a las declaraciones de esta señora pero no sé si se entenderá tan bien como tú lo has plasmado aquí.

    Ya va siendo hora de que se entienda la ciencia como lo que es, y esos dinosaurios que quedan que todavía “viven de las rentas” y perpetúan a gente ineficiente que se pongan las pilas o que se les empiece a evaluar como es debido, para que luego no sirvan de excusa para los recortadores.

  4. eulez says:

    En toda esta historia, como en todo lo que está realizando el Gobierno actual, hay una buena dosis de manipulación. Parece mentira que Vela, una supuesta independiente, haya caído en la trampa de lleno. Se habla de reformar, pero no hay nada de eso, solo hay recortes. Como se dice en el texto o en los comentarios hay mucho donde reformar, pero a los intocables no se les toca. Ahí siguen, en su sillón, quejándose de todo y no haciendo nada salvo esperar a la jubilación. Mientras, los que publican, los que se esfuerzan, los que intentan innovar, se llevan todos los palos. Esto no es una reforma, es atacar al más débil, al menos sindicado, al que tiene un contrato más precario (sí, son PRECARIOS), porque es al que es más barato quitarle el dinero, despedir o mandar directamente a tomar por culo.

  5. El Aleph says:

    Hay otras formas de hacer ciencia o tecnología sin depender del Estado Central o Universidades. Por ejemplo, en Astronomía, los aficionados cuentan con instrumentos cada vez más sofisticados y hacen ciencia autofinanciada, al igual ocurre con otras iniciativas en otros campos científicos como la biología donde a partir de “pequeñas” inversiones se puede montar hasta un laboratorio en el que puedas hacer ingeniería genética. En esta crisis, es posible seguir existiendo como científico o ingeniero dentro de otro marco que aproveche mejor los recursos y quizás la clave sea producir en beneficio de lo local, más que estar pendiente en publicar excelentes artículos (que no digo que esto no sea necesario) cuyo resultado servirá para la comunidad internacional pero de forma muy indirecta o nula en el entorno. Creo que es la comunidad ciudadana local la que debería financiar su propio desarrollo científico y tecnológico y en función de los resultados decidir si es o no es útil para el conjunto. ¿Qué es imposible por qué el español medio no entiende el interés de invertir dinero en estos asuntos? ¿Qué se necesita mucha inversión, prohibitiva en pequeñas comunidades, para obtener buena ciencia o resultados como los juzgamos según los cánones de las revistas de impacto? Sí, respondo que sí, pero también hay que echarle un vistazo a una manera de trabajar más humilde y objetiva con soluciones prácticas exclusivamente orientadas al desarrollo de nuestros barrios y pueblos. El buen creador debería ser capaz de encontrar soluciones tanto en escalas macro como micro. Hacer ciencia y tecnología de esta manera, es una alternativa (recordad dónde y cómo nació Apple por ejemplo).

    • abelix says:

      Por cada empresa que nace como apple hay mil empresas que basan su desarrollo en una fuerte inversión de I-D tanto pública como privada. Usar la excepción como ejemplo de dirección a seguir parece un tanto simplista.

      Estoy de acuerdo en que se puede hacer ciencia a escala básica sin inversión pública o privada. Yo por ejemplo llevo años buscando el bosón de Higgs chocando canicas….. le cuento que hasta ahora ná de ná, pero ganas le pongo.

  6. ateo666666 says:

    La secretaria de estado parece no entender que para que existan algunos grupos o centros de excelencia (porque es imposible que todos los científicos de una nación sean “excelentes”, ya que ni siquiera las grandes potencias científicas mundiales lo han conseguido) en un país hay que haber tenido, cuidado y financiado durante décadas y décadas otros muchos grupos y centros de investigación normales de donde poder ir seleccionando y promocionando a los mejores. Ello es así porque los científicos brillantes no aparecen de la nada, se van formando dentro de un entorno adecuado. Señora Vela, los milagros NO existen y los duros a peseta tampoco.
    Pero pensar que recortando y recortando año tras año se va a seleccionar a los mejores científicos, además de suicida es tomarnos a los investigadores directamente por imbéciles. Porque los científicos somos también personas normales, no esos arquetipos de individuos aislados en sus laboratorios, totalmente obsesionados por sus locuras, inmunes al desaliento y desconectados de la realidad tan del gusto de la literatura o del cine. Esta selección casi darwiniana que propone la Sra. Vela sólo sería posible si viviéramos en una sociedad aislada del tipo de la antigua isla de Pascua antes de su redescubrimiento por navegantes europeos. En ese caso, los científicos españoles nos aguantaríamos y continuaríamos en esta horrible carrera de ratas por la supervivencia profesional, luchando por la cada vez menos abundante financiación y viendo como nuestros compañeros van cayendo en la lucha. Pero es que encima vivimos en un mundo globalizado, en donde se da la paradoja que los países científicamente más avanzados están aumentando su inversión en investigación como forma de salida de esta crisis. Y esas naciones se encuentran a unas pocas horas de avión. Y aunque los investigadores no andamos nunca sobrados de dinero, si que tenemos al menos los pocos euros que cuesta un pasaje aunque sea en compañías aéreas tipo “lowcost” como RyanAir.
    http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2012/06/la-secretaria-de-estado-de.html

  7. laverdad says:

    El porcentaje de doctorandos que cobra un sueldo es mínimo, así que no sé para que os leéis lo que este señor dice.

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