La ciencia que se hace con cero plazas

Nos hemos quedado sin ministerio, con 600 millones menos de presupuesto y con una previsión de CERO plazas de investigador en oferta para el presente año en nuestro país. Un número redondo y ridículo que condena a varias generaciones de jóvenes y no-tan-jóvenes científicos no solo a irse a otros países a seguir trabajando para hacer currículum, sino también a quedarse fuera. Ya no es dificilísimo conseguir una plaza de investigador en España; es imposible.

Existen muchas formas de criticar que vivimos en un país que prefiere carreras de coches a biomedicina. Que prefiere ver aeropuertos sin aviones que laboratorios con científicos. A Félix Gallego(@felix_gallego) y a un servidor se nos ocurrió meternos en el laboratorio con una cámara a enseñar “La ciencia que se hace con cero plazas“:

http://www.vimeo.com/35476959


Posted in Uncategorized | 28 Comments

9 formas en los que los periodistas demuestran que no entienden la ciencia.

Ayer leí un artículo en The Guardian llamado “Nine ways scientists demonstrate they don’t understand journalism“. Terapia pura para periodistas que tienen que lidiar con científicos todos los días. Es una crítica que recomiendo a todos los que lleváis bata y os dejáis caer por aquí de vez en cuando, porque tenemos que mejorar nuestra comunicación con los periodistas, aprender a cambiar el chip y poner los pies en la tierra.

Solamente como ejercicio de lo mismo propongo que los periodistas hagan lo contrario. Que no se me malentienda, esto no es un artículo de rebote, sino de complementación. Y como siempre, esto es mi opinión personal, si no te gusta para eso están los comentarios sin censurar :)

1.Tu artículo tenía que estar para ayer, pero la ciencia va despacito.

Un trabajo científico lleva mucho tiempo a sus espaldas y, generalmente, se ha cocinado en varios laboratorios del mundo al mismo tiempo. El artículo que quieres escribir es distinto al que escribiste ayer y ya llega tarde. Esas dos velocidades son tan distintas que no pueden hacer más que colisionar. Un periodista entra metiendo prisa, porque tiene prisa, y a nadie le gusta que le metan prisa para algo que no es su obligación. Porque podría ser una obligación moral -para mí lo es- pero no es una obligación laboral.

2.”Los científicos no son personas normales”.

Hace mucho tiempo que intentamos cambiar el concepto de científico loco de sótano con el de científico actual que desarrolla su investigación y hace otras cosas. Pero está costando, en gran parte, porque el científico “loco” es menos excéntrico pero sigue siendo real. Por no decir que la ciencia tiene una proporción más alta que la media de inadaptados-sociales-con-inseguridades-infantiles o de intelectuales-con-ego-del-tamaño-de-un-piano.

¿Y eso a mí qué me importa como periodista? Pues que quizás un científico no quiera hablar por miedo a los celos de otros investigadores con los que necesita colaborar. Porque en ciencia la popularidad va por salir publicado en otro tipo de revistas y si la buscas en la prensa normal mala cosa eres. Y aquí se necesita colaborar o no se va a ninguna parte, aunque se colabore con un machete en la pernera del pantalón por si acaso.

Claro que habrá un punto medio en todo esto, pero nadie ha dicho que el científico medio pueda verlo.

3. A la ciencia no le gusta el “principio de autoridad” que tanto usa el periodismo

En ciencia no hay apenas principio de autoridad; hay datos. Cuando publicamos algo demostramos por qué decimos lo que decimos. Nadie habla por nuestros resultados, hablan ellos solos. Nosotros como mucho los comentamos en la discusión. Citamos resultados escritos por otros, raramente opinión. Es otro gran motivo de conflicto porque parece que un periodista no puede escribir un buen artículo si no cita al menos a dos fuentes.

El gran problema viene cuando te llaman para citarte. Solamente para citarte. Es imposible que un periodista no se de cuenta de toda la credibilidad que pierde cuando no te llama para preguntarte u orientarse sino para citarte. Cuando la mayoría de las llamadas no son para cubrir la investigación que tú has realizado, o para contar con una opinión experta sino para que consigas terminar ese artículo que necesitabas para ayer. Es como el amigo interesado que solamente llama para pedir cosas después de mucho tiempo y ni siquiera te pregunta como estás. Es una relación interesada.

Si fuera para ayudar más que para “rematar” artículos, si no se citara tanto, más científicos descolgarían el teléfono. Recordad que si no se cita no hay a quién criticar tampoco y los bichos raros sociales de la rara sociedad científica nos quedaríamos mucho más tranquilos.

4.Noticia para un científico es el día que descubre algo, no cuando lo dicen los embargos.

Descubrir algo es una banda en un gel, algo más que una tendencia en una gráfica, animales que mueren o que viven más que los que mueren. Diferencias significativas. Y desde el momento Eureka en el laboratorio hasta que se manda a publicar pasan meses de tediosa escritura de un artículo científico. Luego viene la tediosa revisión por pares. Luego se modifican las cosas. Luego más revisión por pares. Luego se publica tras un embargo. Y luego te llaman a la vez todos los periodistas; 6 meses más tarde, de media.

Si un científico pudiera llamar el día del momento Eureka a la redacción de un diario para comunicar su experimento sería un sinvivir para los periodistas. Con el subidón en el cuerpo. E ir llamando días distintos uno por uno. De nuevo si os fijáis la cosa va al revés, y es un sinvivir para los científicos el día que ya no le importa tanto el resultado porque ya lo ha conseguido publicar donde importa para su currículum.

De todas formas creo que ahí estaremos de acuerdo los dos mundos en que la información embargada es el problema.

5.Los científicos no son buenos comunicadores de la ciencia, no esperes que lo sean.

Hablamos en otro lenguaje. Nos dedicamos a profundizar todo lo posible en el conocimiento de una cosa particular. Y cada año que pasa más profundo es el agujero. De repente hablar llano a un nivel “entendible” se hace demasiado difícil. Sobre todo porque en tu día a día, seminario a seminario se te desprecia profesionalmente por decir términos “vagos” para describir algo. Todo tiene su palabra, si no usas la correcta es que no sabes. No has leído lo último. Estás a la cola. Lo que has dicho es intelectualmente reprochable.

Como todo en este artículo es una generalización. Particularmente conozco a muy muy buenos comunicadores que son científicos y también a mucha gente que se lo trabaja día a día para acabar siéndolo.

6.Una incorrección en un artículo periodístico es más dañina que mencionar el estudio científico en sí

La ciencia es estricta. El “que hablen de ti aunque sea mal” no vale. La visibilidad de la ciencia es importante, por supuesto, pero no a cualquier precio. Estás hablando con personas que se dedican a separar conceptos y a ponerles nombres distintos a las cosas para caracterizarlas en un mayor detalle. Lo hemos visto en el punto anterior. Nunca les va a llenar una palabra que no significa lo que se ha hecho. Lo que se ha hecho es concreto, el término entendible no es que sea vago, es que era vago hace 10 años.

7.Los científicos no se pasan el día pensando al lado de un teléfono por si llama un periodista.

Si estás en un despacho escribiendo dos artículos para diferentes revistas científicas, revisando otros dos, hablando con uno de tus post-doc para que envíe ese lote de virus tan importante al NIH, un becario llama a tu puerta cada 15 minutos pidiendo una firma o consejo o las dos cosas y dentro de 1 hora tienes reunión de departamento, lo mismo no tienes tiempo para estar traduciendo tu ciencia.

8.Tu entrevista no es intelectualmente interesante para un científico, en la mayoría de las ocasiones.

Lo importante de un descubrimiento no siempre es lo que se descubre sino cómo se descubre.  En muchos artículos científicos lo importante ha sido el razonamiento que hay detrás del descubrimiento que es interesantísimo, difícil y meritorio. Y eso como diría un periodista y es una triste verdad “no le importa a nadie”. Y el periodismo va de noticias que esperemos le importen a la gente. El problema es que lo superficial de la investigación “no le pone al científico”. ¿Volvemos a estar a diferentes cosas? Supongo que habrá dejado de ser una novedad.

9.Para los científicos la ciencia es lo importante, para los periodistas la noticia es lo importante.

Esto es un titular de mierda que diría un periodista. Pero claro, para un periodista la noticia es lo importante. Si es de ciencia, la noticia sobre ciencia; pero noticia, al fin y al cabo. O “tiempo de programa”.

Personalmente he descolgado el teléfono más de una vez a periodistas que me han preguntado por cosas que no sabía y les he remitido a otros científicos. En más de una ocasión la respuesta ha sido “da igual, si me vale así”. Si yo sé que no te puedo ayudar y a ti te da igual mala cosa es.

Una vez me llamaron para un programa de radio porque querían hablar de células NK y yo les dije que ni idea, que yo “sabía” de vacunas frente a la Leishmaniasis. “Ah, vale, pues hablamos de eso”. Parece que a mucho periodista le importa más hablar de ciencia que la ciencia de la que se habla y eso no gusta al científico medio. Sobre todo porque vemos que en economía, deporte o política saben dónde ir y a quién preguntar. Ni siquiera todos los periódicos tienen sección de ciencia, demostrando en muchas ocasiones que la ciencia es un aspecto nuevo del que hablar, y que todavía no se controla demasiado.

Yo desde que me propuse escribir de ciencia intento saltarme las 9 barreras que tenemos todo lo que puedo. Estas 9 críticas de The Guardian o las que yo he puesto creo que merecen la pena porque hacen que nos entendamos mejor y que el periodismo científico del futuro sea más completo. Y espero que así se entienda.

Posted in Uncategorized | 13 Comments

Prioridades y privilegios

Por lo menos la iglesia nos sacará de la crisis, ¿no?.

#Ascodepaís genialmente retratado, como siempre, por Manel Fontevila.

Posted in Uncategorized | 1 Comment

Unos reyes sin industria

En unos tiempos en los que la industria que explota el arte muere lentamente y dando todos los coletazos que puede, uno no puede pasar todo el día contestando a sus falsos argumentos. Sobre todo cuando hay gente que ya lo hace excepcionalmente bien.

Es mucho más gratificante y divertido apostar por los que trabajan duro para demostrar que se puede hacer cultura de la mejor calidad sin industria. Sobre todo porque no hay nada más gratificante que sentirte arropado como espectador o como lector. Sentir además que ayudas a los creadores que te gustan, que apoyas la cultura y haces que sea posible sin que se lo lleven todo intermediarios con corbata (o sin ella).

Aunque son ampliamente conocidos, hay dos proyectos que seguro te atraerán, y que siguen necesitando la ayuda de su futuro público para terminar siendo una realidad.

El Cosmonauta es un largometraje español de ciencia ficción de próximo estreno dirigido por Nicolás Alcalá y producido por Carola RodríguezBruno Teixidor. El primer largometraje de Riot Cinema Collective, os sonará por ser de los pioneros en conseguir financiación mediante crowdfunding y por estar bajo licencia Creative Commons en su producción. Será la primera película en el mundo que pondrá libremente a disposición de la audiencia todo el metraje grabado durante el rodaje. [Texto adaptado de wikipedia, lugar en el que puedes seguir leyendo información sobre la película]

Por si alguien dudara de la calidad de la misma, que se vaya preparando. El trailer es de los que dejan la boca abierta.

El segundo proyecto del que os quería hablar/recordar/promocionar es la revista/blog/editorial Orsai. Pero mejor os la presenta su creador, Hernán Casciari, con sus propias palabras.

Yo este año andaba buscando algo que autoregalarme por reyes, que normalmente suele ser un instrumento musical, normalmente una guitarra. Me acabo de convertir en inversor de el Cosmonauta y me he suscrito a Orsai. Al final me he decantado por un parche con un colibrí y con la ilusión de recibir la mejor literatura en el mejor formato. Y habría pagado el doble por cada una de las cosas.

PD: Recomiendo muy mucho seguir aquí, leyendo #compartecultura, una gran iniciativa de @kurioso.

Posted in Uncategorized | 3 Comments

Datorexia

Si vas a un médico porque has perdido el control sobre tu propia alimentación te diagnosticará una más que popular anorexia. Porque te ves con sobrepeso aunque se te caigan unos pantalones que le quedarían pequeños a alguna modelo escuálida. Porque estar guapa no es suficiente.

Casi todos los jóvenes científicos que sentamos el culo para escribir nuestra tesis doctoral empezamos a padecer un trastorno inofensivo en principio, pero igualmente obsesivo: la datorexia*. Es el síndrome que te entra cuando tienes miles de datos con sentido, pero que para ti no son suficientes. Aunque tu supervisor o tus compañeros lo vean claro; son un espejo que no refleja tu realidad.

Si vas a un médico porque has perdido el control sobre las horas que pasas levantando absurdas piezas de metal para conseguir que te salgan venas en las venas de los músculos, te diagnosticará vigorexia. Porque tus brazos no son los suficientemente aberrantes. Porque crees que puedes vivir solamente a base de pollo con arroz y barritas energéticas.

Los investigadores nos pasamos años haciendo experimentos y recopilando datos. Datos que guardamos de forma peculiar porque hay que publicarlos. Datos que tienen que decir algo en un futuro. Son como mini historias en forma de paquetes de información que tienen que ser suficientes para que un grupo de revisores o un tribunal de tesis dé su visto bueno.

Si vas a un médico en la pequeña pausa que te queda al día entre mear y mear porque bebes más agua que la que utilizas para tu propia higiene, te diagnosticará potorexia. Otro de los estúpidos desórdenes que ponen en juego tu vida al ahogar tu balance de electrolitos con demasiada agua.

Al final nos convertimos en yonkis que necesitan datos y somos incapaces de sentarnos a escribirlos porque perdemos toda perspectiva y dimensión. Y porque mientras escribimos no generamos datos. Y necesitamos más datos, que con los que tenemos no son suficientes.

Así que si últimamente veis que no escribo mucho es que tengo el teclado ocupado con otras cosas. Que estoy demasiado metido en el arte de morderme las uñas. Que estoy en en pleno pico de datorexia.

*Patent pending. Vamos que la datorexia son los padres. Que sucede pero no sé si se le ha puesto nombre todavía o si alguien le ha puesto la lupa encima…

Posted in Uncategorized | 4 Comments

¿No se hace nada contra el SIDA?

El año pasado me dio por celebrar el Día Mundial del SIDA con una pregunta: ¿Y si no existe la cura contra el SIDA?. Lo he estado releyendo, buscando inspiración para el de este año, y la he encontrado en el siguiente párrafo:

Ante ése vacío de no-novedad, de promesas y de intentos, muchos optan por la conspiranoia. Farmacéuticas que hace años que tienen la cura pero que no les sale rentable, que es una enfermedad que no existe…grandes estupideces fruto de la desinformación y de la falta de pensamiento crítico.

Ahí está. ¿Sabéis qué se hace actualmente en investigación para luchar contra el VIH?¿Os hacéis una idea del número de laboratorios que buscan una cura? Con suerte ha llegado a vuestros oídos que un grupo español ha finalizado con éxito el primer ensayo clínico de Fase I en humanos de una vacuna Made-in-Spain contra el SIDA. Pero ¿es la única esperanza? ¿quién más trabaja en ella?

Pues quiero aprovechar el Día Mundial del SIDA para que, gracias a la base de datos de la IAVI, mostraros una pequeña parte; todos los ensayos clínicos que se están haciendo hoy día solamente en vacunas:

Y lo que se ve en la tabla es la punta del Iceberg. Es lo que POR FIN llega a humanos después de años y años de investigación en modelos preclínicos. Así que…si alguien os cuestiona la cantidad de esfuerzo que se pueda estar realizando en la búsqueda de la vacuna contra el SIDA, me lo mandáis por aquí.

Y a ver si tanto esfuerzo sirve para que dejemos de celebrar este triste día.

Posted in Uncategorized | 29 Comments

Marcando Tendencia

Ya tocaba una playlist colaborativa. Esta es facilita…sacad todas esas nuevas promesas que no os podéis quitar de la cabeza. Esos grupos que están marcando estos días. Esas bandas que siguen la evolución de antiguas influencias.

Da igual el estilo, seguro que todos descubrimos algo que “acaba” de nacer y nos estábamos perdiendo. A por ello. Aquí el link de “Marcando Tendencia

Os dejo una lista de las anteriores playlists, por si alguien quiere animarse a subir más música o suscribirse.

Volver a los 90 (208 canciones, 14 horas de música, 70 suscriptores)

Hard Rock (117 canciones, 8 horas de música, 81 suscriptores)

Empezando un lunes (138 canciones, 8 horas de música, 125 suscriptores)

Días pasados por agua (106 canciones, 8 horas de música, 70 suscriptores)

Música para cobardes (66 canciones, 6 horas de música, 34 suscriptores)

New Folk (112 canciones, 7 horas, 34 suscriptores)

Posted in Uncategorized | 1 Comment

(IN)Cultura Científica

Puedes saber cuantas mujeres tuvo Enrique VIII, de quién era hijo y en qué país disfrutaba su injusto papel de poder. El número de estrellas que tiene la bandera de Estados Unidos. Que la capital de Mauritania es Nouakchott.

Saber que la aceleración de la gravedad es 9,8m/s2 y las diferencias que existen entre un virus, una bacteria, o un protozoo; en qué consiste la vida, o qué compone un átomo es un extra que saben los de ciencia.

Puedes saber de qué país fue presidente John F. Kennedy, el libro más famoso de Cervantes o quién compuso la banda sonora de El último Mohicano. Pero no preguntes qué elementos de la tabla periódica están presentes en un ser vivo.

Saber de qué estamos hechos a nadie le interesa y a nadie se le valora. Aunque saber que estamos hechos mayoritariamente de Carbono, Nitrógeno, Hidrógeno y Oxígeno valga para explicarse un poquito más por qué estamos vivos y cómo hemos llegado hasta aquí. Preferimos a gente sin formación que nos hable de seres superiores que crearon un invento llamado vida, que no sabemos ni cómo funciona. Que igual si supiéramos cómo funciona leeríamos más y rezaríamos menos.

El “mundo de la cultura” engloba las humanidades y las artes apartando a las ciencias, como si ambas cosas no formaran parte de la misma cosa: conocer y entender el presente y el pasado de todo lo que conocemos, de todo lo que somos. Porque, no nos engañemos, “culto” es un adjetivo con el que raramente se etiqueta a una persona de ciencias. Y no estoy pidiendo mi parte de la etiqueta, sino lo que representa.

Porque como no se considera cultura, tampoco sale en los medios. Queremos saber lo que hacen las personas con bata pero en la tele no las entrevistan. Nos quejamos de que los científicos no tienen ética, cuando desconocemos en qué se basan sus investigaciones. Sólo queremos que nuestro nuevo móvil tenga cobertura hasta límites insospechados. Que pronto se pueda hacer un corazón desde cero con células madre, nos podamos teletransportar y que saquen de una maldita vez la vacuna contra el SIDA; pero si tienen que quitar páginas de mi periódico, que no sea de la sección de deportes. Por favor, que rescaten a los bancos, indulten a los banqueros y que se pudran en la calle los investigadores del Príncipe Felipe*.

Como no se considera cultura, la gente no aprende que no se mata un virus con un antibiótico y que los microondas no dan cáncer; que el horóscopo es mentira y la homeopatía no funciona.

Dicen que quien no conoce su historia está condenado a repetirla. Aunque la experiencia nos muestra que conocerla nos hace repudiarla fuertemente o bien repetirla con más ganas. Pero poco se enfatiza en que quien no conoce su ciencia está condenado a la más profunda ignorancia. A la manipulación generalizada. A las religiones-milagro. A la publicidad de yogures-que-se-anuncian-con-bata o de pan-de-molde-con-acento-peculiar.

Y así nos luce el pelo.

* Podéis ayudar firmando aquí.

Posted in Uncategorized | 66 Comments

Explosiones en el cielo.

Porque así, en castellano, se presentaron Explosions in the Sky en la sala San Miguel del Palacio de Vista Alegre el viernes pasado, en Madrid. Y así, en formato crítica musical de toda la vida podría contaros lo pasado, si no fuera porque el concierto fue demasiado intenso para hacer una crónica al uso.

Llevo unos 14 años como guitarrista y músico. Durante todo este tiempo he visto muchísimos, muchísimos conciertos. Y puedo decir que el concierto de Explosions in the Sky es el mejor concierto de música instrumental que he visto nunca. Y me atrevería a decir que se quedaron a un BIS de ser el mejor concierto al que haya asistido nunca, instrumental o no.

(Imagen extraída de processedbeats.wordpress.com)

Creo que nunca me había llevado las manos a la cara en un concierto porque no me podían acariciar ni más ni mejor los oidos. Cualquier canción es un lujo de preliminares y una compenetración perfecta de tres guitarras que te llevan a vivir un orgasmo de los buenos, de los que no tenemos los hombres. De esos de acabar riéndote, o llorando. De los que llevan tiempo; los varios minutos que dura cualquiera de sus canciones. Y lo mejor era girarte y ver a más personas con las manos en la cara, gozando de no creérselo. Eso tampoco lo había vivido nunca.

Se les acusa de ser fríos y de no conectar con el público. Conmigo conectaron y mucho, así que no seré yo quién les critique. Hay músicos mucho más amables que no te hacen vibrar la mitad. Y esto va de conectar con la música, no de ser simpático. También he leído varias críticas al sonido de la sala, que a mí -salvo por un tema en el que se les escapó el bajo- me pareció más que suficiente. También estaba muy bien situado, quizás la sala pierda en varias ubicaciones. Eso o que estoy tan acostumbrado a escuchar desastres en la Riviera que me pareció un lujo que todos sonaran en su sitio y justa medida.

Supongo que se habrán dado cuenta de que no soy parcial pero ya lo he dicho, soy guitarrista desde hace muchos años. Y llevo muchos domingos por la tarde perdiéndome en bucles infinitos de líneas de guitarra infinitas que compongo y grabo hasta que se hace de noche. Y es mi perdición, el patio de mi recreo, mi universo alternativo. El viernes por la noche fue para mí un domingo por la tarde, pero mejor rodeado y jugando un papel pasivo.

La impotencia fue los 5 minutos de espera imaginando con qué sorprenderían en el BIS y que no aparecieran. Bueno, miento, que aparecieran para decir que estaban demasiado cansados para seguir tocando. Todavía me dura el cabreo…

Ahora que igual, si lo hubieran hecho, habría sido demasiado.

[Aquí, cortesía de @Felix_Gallego tenéis una playlist con el setlist del concierto]

Posted in Uncategorized | 3 Comments

Filete-Ficción

Uno de los retos de la ciencia actual es poder fabricar órganos in vitro para poder sustituirlos por otros enfermos o defectuosos y salvar millones de vidas. Pero construir tejidos en incubadores podría no sólo servir para curar enfermedades. Podría tener muchas y muy variadas aplicaciones potenciales.

Si se consigue generar músculos enteros a partir de células madre podríamos tener filetes artificiales. Hamburguesas de laboratorio. Solomillos controlados. No sé cómo de repugnante o atractivo les resultará, sólo diré que está cerca de ser posible.

El laboratorio de Mark Post, jefe del Departamento de Fisiología Vascular de la Universidad de Maastricht, Países Bajos, está trabajando duramente para conseguirlo. El Profesor Post ha recibido 300,000$ para hacer una hamburguesa de carne sin usar carne para ello. La primera hamburguesa de laboratorio “crecerá” a partir de células madre.

¿Ventajas? Olvídense de estabulaciones, contaminación derivada y explotación de animales. ¿Desventajas? Un filete no es sólo carne. El sabor también viene de la grasa y de la sangre. Pero podría implementarse para que el filete artificial tenga sabor a filete. Primero construirlo, luego que no le falte sabor.

Aun así, se seguiría necesitando ganado para extraer de él células madre. Y ver si en algún momento se aprueba su consumo en humanos, que con carne de pescado ya se consiguió y no pudo ni probarse. Ahora que oiga, los expertos decían que según la experiencia de los sentidos permitidos: vista, tacto y olfato, era como uno de verdad.

Para más información, la BBC tiene una entrevista con Mark Post y un gran artículo sobre el tema. Ya veremos como evoluciona la hamburguesa. Yo solamente les pido que no se atraganten antes de tiempo.

Posted in Uncategorized | 9 Comments